
Derechos Reservados 2009: Hospital General de Culiacán 2009
Es una infección muy contagiosa producida por la bacteria bordetella pertussis que origina ataques súbitos e intensos de tos que habitualmente terminan en una inspiración prolongada y profunda, emitiendo un sonido agudo.
Entre los años treinta y cuarenta, la tos ferina causó estragos en muchos países. Con la llegada de la vacuna, el índice de muertes ha disminuido pero aún es considerado como un problema importante en el mundo.
Personas de cualquier edad pueden desarrollar tos ferina, pero de un 100% de casos de tosferina, el 50% se registra en niños menores de 4 años.
Transmisión
Un enfermo de tosferina puede propagar las bacterias a través
de las gotas de líquidos que se expulsan al toser o estornudar,
y cualquier persona que se encuentre cerca podrá infectarse
al inhalarlas.
A partir de la tercera semana la enfermedad deja de ser contagiosa.
Síntomas
Pueden aparecer de 7 a 10 días después de haberse expuesto
a las bacterias de la tosferina y cada persona experimenta los síntomas
de manera diferente.
Generalmente se desarrolla en tres etapas:
Primera etapa.- Se manifiesta como un resfriado presentando ojos llorosos, estornudos, falta de apetito, fiebre (es poco común), tos molesta y seca, primero por la noche y después durante el día, cada vez con mayor frecuencia.
Segunda etapa.-
Ataque súbitos de tos, seguidos de un jadeo (esta inhalación
apresurada y profunda produce un ruido agudo). Después de varias
respiraciones normales, puede comenzar otro acceso de tos, donde se
podrá expulsar una gran cantidad de moco espeso (que los bebés
y los niños suelen tragar o que puede observarse como burbujas
grandes que salen por la nariz).
Un acceso de tos prolongado o mucosidad espesa puede provocar vómitos.
Tercera fase.-
Los ataques de tos se presentan con menor frecuencia y son menos graves;
los vómitos disminuyen, y la persona puede empezar a sentirse
mejor. Es posible que la persona presente algunos ataques de tos durante
algunos meses.
Se debe acudir con el médico para establecer un diagnóstico
ya que esta enfermedad se puede confundir con otras que tienen los
mismos síntomas como la bronquitis, gripa, tuberculosis y otras
infecciones virales.
Diagnóstico
El médico tomará algunas muestras de mucosidad de la
nariz y la garganta con un hisopo pequeño que se enviará
al laboratorio para su cultivo. Si la persona se encuentra en la fase
inicial, el cultivo puede identificar las bacterias de tosferina en
un 80 ó 90% de los casos. Los adultos y los adolescentes con
esta enfermedad suelen transmitir la tosferina a los más pequeños
que tardan más tiempo en recuperarse.
Tratamiento
Complicaciones
A consecuencia de la tosferina es común que se afecten los
conductos respiratorios.
En el caso de los niños se corre el riesgo de que puedan contraer
neumonía, que en algunos casos puede ser mortal.
Cuando se presenta un ataque de tos, el aire puede ser expulsado fuera
de los pulmones hacia los tejidos circundantes, y también los
pulmones pueden sufrir una ruptura y colapsarse.
Un ataque de tos puede causar hemorragia en las membranas mucosas
y ocasionalmente en la piel y el cerebro.
Algunas personas que llegan a padecer tosferina con frecuencia también
llegan a presentar infecciones en el oído (otitis media).
Prevención
Los niños son inmunizados desde pequeños con la vacuna
DPT o triple que se incluye en todos los esquemas básicos de
vacunación.
Como medida preventiva las personas que conviven con pacientes con
tosferina, deberán recibir tratamiento con antibióticos
como eritromicina.

