
Derechos Reservados 2009: Hospital General de Culiacán 2009
¿Qué es la disfunción eréctil?
Ha sido descrita como el fracaso recurrente del varón, para obtener y mantener una erección suficientemente rígida para lograr actividad sexual satisfactoria, durante una relación sexual o bien, la interrupción de los intentos durante la misma. Casi todos los hombres han experimentado una disfunción eréctil en alguna ocasión, pero eso resulta normal. Algunos médicos consideran que existe un problema cuando en un 25% de los intentos no se logra una erección suficiente para lograr el coito, mientras que para otros la disfunción eréctil se presenta cuando se fracasa en el 50% de los intentos.
¿Cuáles
son las causas de la disfunción eréctil?
Las causas físicas de una disfunción eréctil
son más frecuentes en los hombres de mayor edad y los problemas
psicológicos en los hombres más jóvenes. Varias
situaciones pueden desencadenar el problema, entre ellas:
¿Cómo
se detecta la disfunción eréctil?
La disfunción eréctil es un padecimiento que puede ser
detectado a tiempo y aún revertido. No empieza por la perdida
total de la erección; sino que aparece poco a poco y se presenta
en varios niveles: Leve: se caracteriza por la pérdida
de rigidez en la erección lo que se traduce en la dificultad
para lograr la penetración vaginal.
Moderado: la persona ha perdido más la capacidad
eréctil.
Severo: cuando el hombre ha perdido toda su capacidad
de erección.
Es importante para el hombre que está experimentando problemas,
hablar de sexualidad sin miedo, sin complejos; con su pareja o con
el médico. Una actitud sana puede hacer la diferencia entre
una vida plena y otra llena de frustraciones. En este sentido es importante
entender que la sexualidad debe formar parte del interrogatorio que
los médicos practican a sus pacientes para dar un perfil de
salud inicial.
¿Qué
es lo que retrasa la detección de la problemática?
Es preocupante saber que la disfunción eréctil no lleva
a los pacientes al médico, cuando por enfermedades más
sencillas se acude sin dudarlo al consultorio. Menos del 10% de los
hombres con problemas de disfunción eréctil buscan ayuda
médica. El hombre, utiliza distintos mecanismos para no enfrentar
su problema, por lo general:
Tratamiento
El tipo de tratamiento va en estrecha relación con el problema
específico que causa la impotencia. El primer paso es definir
la causa, si es posible, para buscar la solución más
conveniente según la opinión de su médico. Los
especialistas sugieren el inicio del tratamiento con alternativas
menos invasivas y continuar, en caso de no ver mejoría, con
alternativas más agresivas. Las distintas alternativas de tratamiento
pueden incluir una o varias de las siguientes, según lo considere
el médico:
Otros tratamientos incluyen:
Disfunción
eréctil en México
De acuerdo con investigaciones recientes realizados en México
se sabe que:
¿Cómo
puede prevenirse la disfunción eréctil?
Lleve una vida sana, cambie los malos hábitos que afecten la
salud de las arterias y las venas, principalmente el fumar, modere
el consumo de alcohol, y de grasas saturadas. Haga ejercicio pues
este ayuda a mantener en buen estado el sistema circulatorio además
de que sirve para liberar la energía negativa que puede generar
estrés o depresión. Muchos especialistas opinan que
una de las mejores medidas preventivas es hacer el amor frecuentemente
con una pareja querida, buscando el placer para ambos. Con toda la
información anterior, valdría la pena desmentir algunos
de los mitos más comunes en torno a la disfunción eréctil:
La disfunción
eréctil es la incapacidad total de lograr erecciones.
Falso. Puede ser que logre una erección, pero no lo
suficientemente rígida para mantener una relación sexual
satisfactoria. La erección debe ser lo suficientemente rígida
para lograr la penetración vaginal y, además mantenerse
hasta completar el coito. Si esto no sucede, puede existir disfunción
eréctil. Si no es posible mantener una erección en por
lo menos 1 de cada 4 intentos (25% de los intentos) será recomendable
consultar al médico.
Falso. Se ha demostrado que diversas enfermedades pueden generar este problema: la diabetes, los padecimientos cardiovasculares, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, el tabaquismo y otras condiciones médicas que incrementen los índices de ansiedad y depresión. De hecho, estudios recientes han demostrado que el sedentarismo, la obesidad y el consumo de alcohol son los tres factores que más se relacionan con la disfunción eréctil. Asimismo, factores psicológicos y de inestabilidad en la relación se convierten en importantes detonadores del problema. En el mismo sentido algunos medicamentos pueden ser causantes de este padecimiento, por sus efectos secundarios: por ejemplo algunos diuréticos, los medicamentos para el tratamiento de úlceras, cáncer, o para regular la presión; también los tranquilizantes o inductores del sueño. La disminución eréctil no es un problema de viejitos, se presenta en diversos segmentos: En el 1% de la población menor de 35 años; en el 5% a los 40; en el 10 % a los 60 años; alrededor del 20% hacia los 70 años y de 30% a 40 % entre los octogenarios.
Falso. Muchos médicos recetan testosterona (andrógenos) a sus pacientes, basándose en que si no hay testosterona en el organismo se pierde el deseo sexual. Sin embargo, no es un problema de falta de deseo sexual. Ahora se sabe que tanto el aspecto psicológico como el hormonal influyen; se sabe que en el organismo del paciente se presenta una "descarga" que evita o hace que desaparezca la rigidez del pene, y ésa es la que se tiene que contrarrestar. Ante este problema consulte a su médico, sólo él podrá orientarlo adecuadamente a través de una valoración correcta.

