Crup
Es una infección viral contagiosa de los conductos respiratorios superiores e inferiores, que causa dificultad para respirar, especialmente al inspirar. Se presenta con mayor frecuencia en los niños de 2 a 4 años.
Causas
El crup se origina
por diferentes tipos de virus, entre ellos el de la influenza, el
adenovirus, el sincitial respiratorio y con menor frecuencia, el del
sarampión.
La enfermedad suele contagiarse al respirar microgotas que contienen
el virus, expulsadas por la tos de una persona infectada o bien a
través del contacto con objetos contaminados.
La infección viral provoca inflamación y flujo de secreciones
de la laringe, tráquea, y vías respiratorias de mayor
calibre que conducen al pulmón, de modo que la inflamación
estrecha las vías respiratorias del niño. Las secreciones
empeoran esta situación, ya que pueden resecarse y formar costras.
Esta combinación de inflamación y secreciones espesas
y secas dificulta la respiración.
Síntomas
El crup comienza
por lo general con síntomas similares a los de un resfriado.
El síntoma principal es una tos áspera semejante al
ladrido de una foca. En casos severos se presenta también un
sonido muy intenso al inhalar conocido como estridor.
Una de las características del crup es que suele manifestarse
primero por la noche y mejorar por la mañana, para volver a
empeorar durante la noche.
La dificultad para respirar puede despertar al niño. En algunos
casos se presenta fiebre. La enfermedad dura habitualmente entre 3
y 5 días.
El crup recurrente recibe el nombre de crup espasmódico y es
una condición similar al crup, pero que no presenta síntomas
de una infección. Los accesos de tos suelen aparecer súbitamente
durante la noche y el niño no presenta fiebre en ningún
momento.
Es importante consultar con el médico para establecer un diagnóstico correcto, ya que este padecimiento puede confundirse con otros como infecciones respiratorias agudas, asma, etc.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca a disolver las secreciones secas. El vapor es la base del tratamiento del crup y puede proporcionarse con vaporizadores fríos que reducen la resequedad de los conductos respiratorios superiores, facilitando la respiración. También puede llenar de vapor el cuarto de baño y permanecer ahí con su hijo durante 20 minutos. El niño que padece crup debe permanecer en reposo y tomar abundantes líquidos.
Complicaciones
En ocasiones a medida que desaparecen los síntomas respiratorios del crup, pueden presentarse algunas complicaciones como infección de oídos o neumonía.
Consulte a su médico de inmediato en los siguientes casos:
Prevención
Hasta el momento no se conoce un método específico para prevenir el crup viral.