Coartación Aórtica Comunicación Interventricular (CIV)
La comunicación interventricular es una abertura en el tabique ventricular (pared que divide las dos cavidades inferiores del corazón conocidas como ventrículos derecho e izquierdo). La CIV es un defecto cardíaco congénito (presente al nacer). Mientras el feto está creciendo, el desarrollo del corazón se ve afectado por alguna causa durante las primeras 8 semanas de embarazo, resultando en una CIV.
Normalmente, la sangre pobre en oxígeno (azul) fluye desde el cuerpo hacia la aurícula derecha, pasa por el ventrículo derecho y luego es bombeada hacia los pulmones donde recibe oxígeno. La sangre rica en oxígeno (roja) vuelve a la aurícula izquierda desde los pulmones, pasa por el ventrículo izquierdo y luego, a través de la aorta, es bombeada hacia el cuerpo.
La comunicación interventricular permite que la sangre rica en oxígeno pase desde el ventrículo izquierdo, a través de la abertura en el tabique, y se mezcle con la sangre pobre en oxígeno en el ventrículo derecho.
¿Cuáles son los distintos tipos de CIV?
Los dos tipos básicos de CIV son los siguientes:
La comunicación interventricular es el defecto cardíaco congénito más frecuente y se presenta en el 14 al 17 por ciento de los bebés nacidos cada año.
¿Cuáles son las causas de la
comunicación interventricular?
Durante las primeras 8 semanas del desarrollo fetal, el corazón
se está formando. Al principio, es un tubo hueco. Más
tarde, se desarrollarán dentro del tubo los tabiques (o paredes)
que separarán el lado derecho del izquierdo en el corazón.
La comunicación interventricular ocurre cuando el procedimiento
de división no se produce de manera completa, dejando una abertura
en el tabique ventricular.
Algunos defectos cardíacos congénitos pueden presentar un vínculo genético, ya sea debido a un defecto en algún gen, una anomalía cromosómica o una exposición al medio ambiente. ésta es la causa de la frecuente aparición de problemas cardíacos en ciertas familias. En la mayoría de los casos, la comunicación interventricular se presenta esporádicamente (al azar), sin razones claras para su desarrollo.
¿Por qué es un problema la comunicación
interventricular?
Si no es tratado, este defecto cardíaco puede provocar una
enfermedad pulmonar. Cuando la sangre pasa a través de la CIV
desde el ventrículo izquierdo hacia el derecho, el lado derecho
del corazón debe trabajar con un volumen de sangre mayor que
el normal. Entonces, una cantidad excesiva de sangre pasa a través
de la arteria pulmonar hacia los pulmones, ocasionando una presión
más alta que la normal en los vasos sanguíneos pulmonares.
Una abertura pequeña en el tabique ventricular permite que una cantidad reducida de sangre pase por ella desde el ventrículo izquierdo hacia el derecho. Una abertura grande permite que más sangre pase por ella y se mezcle con el flujo sanguíneo normal en el corazón derecho. Esta cantidad excesiva de sangre aumenta la presión en los vasos sanguíneos de los pulmones. Cuanto mayor es el volumen de sangre que va a los pulmones, más alta es la presión.
Los pulmones pueden soportar este exceso de presión por algún tiempo, dependiendo de cuán alta es esta presión. Sin embargo, después de algún tiempo, el exceso de presión dañará los vasos sanguíneos de los pulmones.
A medida que aumenta la presión en los pulmones, disminuirá el flujo sanguíneo desde el ventrículo izquierdo, a través de la CIV, hacia el ventrículo derecho y los pulmones. Esto ayuda a preservar la función pulmonar, pero sin embargo ocasiona otro problema. El flujo sanguíneo dentro del corazón va desde zonas en donde la presión es alta hacia zonas en donde es baja. Si no se repara la comunicación interventricular y los pulmones comienzan a enfermarse, la presión en el lado derecho del corazón finalmente excederá a la del lado izquierdo. En esta situación, será más fácil que la sangre pobre en oxígeno fluya desde el ventrículo derecho, a través de la CIV, hacia el ventrículo izquierdo y, desde allí, al cuerpo. Cuando esto ocurre, el cuerpo no recibe el oxígeno suficiente en el torrente sanguíneo para satisfacer sus demandas.
Puede producirse eventualmente una lesión en el tejido del ventrículo derecho debido a que el ventrículo izquierdo bombea sangre a alta presión a través de la CIV. Esta lesión puede ser infectada fácilmente por las bacterias en la corriente sanguínea, lo que ocasionaría una enfermedad grave conocida como endocarditis bacteriana.
Algunos tipos de comunicaciones interventriculares se encuentran en combinación con otros defectos cardíacos (como en la transposición de las grandes arterias).
¿Cuáles son los síntomas
de la comunicación interventricular?
Los síntomas percibidos, su gravedad y la edad en que empiezan
a presentarse dependerán del tamaño de la abertura del
tabique ventricular. A través de la CIV, una cantidad excesiva
de sangre pasa desde el ventrículo izquierdo al lado derecho
del corazón. Como consecuencia, el ventrículo derecho
y los pulmones sufren una sobrecarga de trabajo. Cuanto más
grande es la abertura, mayor cantidad de sangre pasará por
ella y sobrecargará al ventrículo derecho y a los pulmones.
Los síntomas se presentan frecuentemente durante la infancia. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la CIV. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
Los síntomas de la CIV pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas cardíacos. Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la comunicación
interventricular?
El médico de su hijo puede haber detectado un soplo cardíaco
durante el examen físico y le aconsejará que visite
un cardiólogo pediátrico para realizar un diagnóstico.
El soplo cardíaco es sencillamente un ruido provocado por la
turbulencia de la sangre que pasa, a través de la abertura,
desde el lado izquierdo del corazón al derecho.
El cardiólogo pediátrico se especializa en el diagnóstico y tratamiento médico de defectos cardíacos congénitos y de problemas cardíacos que puedan desarrollarse durante la infancia. El cardiólogo llevará a cabo un examen físico, escuchando el corazón y los pulmones, y hará otras observaciones que contribuyan a elaborar un diagnóstico. El lugar del pecho en donde mejor se escuche el soplo así como también el volumen y la calidad del mismo (áspero, similar a un soplido, etc.) darán al cardiólogo una idea inicial acerca del problema cardíaco que pueda estar afectando a su hijo. Sin embargo, para establecer el diagnóstico, es necesario realizar otros exámenes entre los que se incluyen:
Tratamiento de la comunicación interventricular:
El tratamiento específico de la CIV será determinado
por el médico del niño basándose en lo siguiente:
Si la comunicación interventricular es pequeña, puede cerrarse espontáneamente a medida que su hijo crece. Las CIV más grandes generalmente deben ser reparadas quirúrgicamente. Cualquiera sea el tipo de comunicación interventricular que se haya diagnosticado, el cardiólogo controlará a su hijo periódicamente para ver si la abertura se está cerrando sola. Si no se ha cerrado sola, la CIV será reparada para prevenir problemas pulmonares que se desarrollarán como consecuencia de la exposición prolongada a un flujo excesivo de sangre. El tratamiento puede incluir:
Cuidado postoperatorio de su hijo:
En la mayoría de los casos, los niños que han sido sometidos
a una reparación de CIV estarán un tiempo en la unidad
de cuidado intensivo (UCI). Durante las primeras horas posteriores
a la cirugía, es muy probable que su hijo esté soñoliento
debido a la anestesia utilizada en la operación y los medicamentos
que se le han administrado para tranquilizarlo y aliviar el dolor.
A medida que pase el tiempo, su hijo estará más alerta.
Mientras su hijo permanece en la unidad de cuidado intensivo (UCI), se utilizarán equipos especiales para su recuperación, entre los que se incluyen:
Mientras su hijo permanece en la unidad de cuidado intensivo o cuando salga de ella, puede ser necesaria la utilización de algún otro equipo aquí no mencionado. El personal del hospital le detallará cuál es el equipo necesario.
Su hijo se sentirá mejor con la administración de diferentes medicamentos; algunos aliviarán el dolor y otros reducirán la ansiedad. El personal también necesitará su colaboración para poder tranquilizar y calmar a su hijo de la mejor manera posible.
Después de haber sido dado de alta de la unidad de cuidado intensivo, su hijo se recuperará en otra unidad del hospital durante algunos días antes de volver al hogar. Antes de que su hijo sea dado de alta, usted aprenderá cómo atenderlo en el hogar. Se le explicará acerca de los medicamentos que su hijo necesite tomar durante algún tiempo. Antes de que su hijo sea dado de alta, a usted se le darán instrucciones por escrito acerca de los medicamentos, las restricciones de las actividades y las citas de seguimiento.
El cuidado de su hijo en el hogar después
de una reparación de CIV:
La mayoría de los bebés y niños se sienten bastante
más cómodos cuando regresan a su hogar. Para que su
hijo se sienta mejor, pueden recomendarse medicamentos para el dolor,
tales como Acetaminofeno o Ibuprofeno. Antes de que su hijo sea dado
de alta, discuta con el médico las opciones para el control
del dolor.
Frecuentemente, los niños que no se alimentaban bien antes de la cirugía recobran más fuerzas después del período de recuperación y comienzan a comer mejor y a aumentar de peso más rápidamente.
Después de la cirugía, los niños de más edad tienen generalmente una tolerancia bastante buena a las actividades. Su hijo puede cansarse más rápidamente que antes de la cirugía pero, en general, se le permitirá jugar bajo supervisión y evitando recibir golpes en el pecho que podrían lesionar la incisión o el esternón. Al cabo de algunas semanas, su hijo estará completamente recuperado y podrá realizar sus actividades normales.
Usted puede recibir instrucciones adicionales de parte del médico de su hijo y del personal del hospital.
Perspectiva a largo plazo luego de una reparación
de CIV:
La mayoría de los niños que han sido sometidos a una
reparación de la comunicación interventricular tendrán
una vida saludable. Los niveles de actividad, el apetito y el crecimiento
de la mayoría de los niños volverán a ser los
normales. Después que su hijo haya sido dado de alta del hospital,
el cardiólogo recomendara la administración de antibióticos
durante un tiempo determinado para prevenir una endocarditis bacteriana.
Los resultados también dependen del tipo de CIV, del momento en que se realiza el diagnóstico y la reparación o no de la comunicación interventricular. Cuando se realiza un diagnóstico temprano y una reparación de la CIV, el resultado por lo general es excelente y se requiere un seguimiento mínimo. Cuando una CIV se diagnostica en una etapa posterior, si ocurren complicaciones después del cierre quirúrgico o si la CIV no se repara, las perspectivas por lo general son malas. Existe un riesgo de desarrollar hipertensión pulmonar (presión sanguínea alta en los vasos sanguíneos de los pulmones) o síndrome de Eisenmenger. Estas personas deben recibir cuidados de seguimiento en un centro que se especialice en enfermedades cardiacas congénitas.