Anorexia
Los trastornos alimenticios son condiciones serias y potencialmente dañinas para la salud que afectan a la persona física y emocionalmente.
¿Qué
tan frecuentes son los trastornos alimenticios?
Desafortunadamente, los trastornos del hábito alimenticio son
cada vez más comunes entre la población joven, particularmente
en niñas (es más raro en hombres) entre los 13 y los
18 años.
Podríamos decir que entre un 15% y hasta 20%
de las jóvenes tiene algún episodio transitorio durante
su vida, en el cual la chica se autolimita y no pasa a mayores. Otros
casos pueden hacerse crónicos y caer dentro de 3 grupos: anorexia
nervosa pura, bulimia pura y un grupo mixto que pasa de la anorexia
a la bulimia y viceversa.
Es fundamental que los padres lo detecten, porque en la inmensa mayoría
de las ocasiones creen que se debe a alguna moda que pronto pasará.
Anorexia
La anorexia pura comienza cuando la adolescente empieza a comer alimentos
cada vez más libres en calorías; se sirven grandes platos
de ensalada, de verduras, eligen los alimentos que contengan fibra,
comen poca carne (proteína), poca fruta y siempre están
cuidando hasta el último gramo de lo que comen. Empiezan a
bajar de peso y generalmente esto se mide por lo que llamamos índice
masa corporal, que consiste en determinar para la estatura que tiene
un individuo, cuánto debe pesar. El índice de masa corporal
para una mujer es de entre 19 y 23 y en hombre entre 20 y 24.
Cuando la niña baja de este índice, puede llegar a presentar
amenorrea (deja de menstruar). Esto es una protección del propio
organismo para evitar que pudiera embarazarse en un estado de desnutrición.
Cuando la adolescente recupera peso y alcanza el 80% de su peso ideal
generalmente recupera la menstruación.
¿Cuáles
son los síntomas?
Los padres deben estar atentos a las actitudes de sus hijos. Deben
preocuparse si en algún momento notan que su hija se siente
gorda aún cuando su peso sea razonable (incluso en el lado
bajo), e insiste en que está gorda, por lo que se pone a dieta
o simplemente no come.
Un signo que también es muy común es que la niña
empieza a preparar alimentos para que otros coman y ella no come.
Estos son algunos datos que deben alertar a los padres
Un problema frecuente es que los padres no saben a
qué médico llevarla y la parte triste de esto es que
muchos médicos no lo detectan tampoco oportunamente, por lo
que es muy común que los pacientes que recibimos ya pasaron
por diversos médicos, desde el gastroenterólogo, porque
presentan diarrea por purgarse y vomitan con frecuencia, después
al endocrinólogo y al nutriólogo y al final de cuantas
la niña llega a nosotros en estadíos muy avanzados del
padecimiento.
Estos son algunos de los datos que pueden orientar a los padres para
que a su vez indiquen al médico su sospecha de que se trata
de anorexia y/o bulimia.
¿Cuáles
son las causas?
Estos trastornos suelen presentarse en niñas cuyas familias
son disfuncionales, es decir cuando la armonía en el hogar
no es ideal, hay conflictos entre papá y mamá, divorcios,
problemas de alcoholismo en uno o en ambos padres. Un dato muy común
es que exista una agresión a la obesidad en el medio familiar,
si la niña era un tanto “llenita” le dicen “gordis”,
(o al niño, “baloncito”) y empiezan a molestarlas
de manera inconscientemente. Esto llega a ser un detonante y las lleva
a la anorexia.
Es muy interesante ver cuando les pedimos a esas niñas que se dibujen como se ven ellas, van a dibujarle una niña sin formas femeninas, con una vestido en línea A, pero al pedirles que dibujen a su mujer ideal, pintan una mujer con curvas femeninas. La imagen que perciben de sí mismas es diferente y ellas siempre sienten que se ven excedidas de peso.
¿Quién
es el médico que puede tratar un trastorno alimenticio?
Estos trastornos deben ser tratados por un grupo multidisciplinario,
que incluya psicólogos, psiquiatras, nutriólogos e internistas.
El problema principal es de comportamiento; el miedo de la niña
a engordar, por lo que es recomendable que el tratamiento se lleve
a cabo en un ambiente protegido en las fases iniciales, es decir,
grupos que puedan ser tratados en hospital de día, en el que
el paciente llega aquí a las 8 de la mañana y se va
a las 8 de la noche. Durante todo el día viven en un ambiente
donde se les enseñan los valores de los alimentos para que
aprendan a comer y reciben terapia psicológica y psiquiátrica
ya que generalmente presentan cierto grado de depresión.
El médico debe participar en una valoración del estado general de salud de la niña para descartar que se trate de un problema de hipófisis, de tiroides, o alguna enfermedad que genere síntomas similares. Una vez valorado, debe pasar con el grupo de apoyo. En ocasiones es necesario internarlos, porque es muy importante asegurarse de que coman bien, porque se las ingenian de alguna manera para simular que lo hacen. Hay casos en que es necesario alimentarlos a través de una sonda nasoenteral (se pasa una sonda al estómago) a través de la cual se le administra alimento concentrado, (que es un líquido que contiene todos los nutrientes), directamente al estómago. Y ha sucedido que aún así, el paciente busca la manera de no recibir el alimento. Por esta razón, las internamos, para una mayor supervisión.
Una parte importante del tratamiento son los grupos de apoyo, que la paciente esté en contacto con otras niñas que han tenido este padecimiento para que se den cuenta de que pueden salir adelante. Son muchas las chicas que lo han logrado y ahora se dedican a colaborar en este tipo de grupos, que son de gran utilidad. Un solo médico no puede hacer todo el trabajo; se requiere de un equipo multidisciplinario.
¿Cuáles
son las posibles complicaciones de la anorexia?
Desnutrición es la complicación más común,
con deficiencias vitamínicas y en casos extremos puede llegar
a morir.
¿Tiene
curación?
Los trastornos alimenticios pasan por diferentes etapas y el tratamiento
puede durar varios años. Aunque físicamente el paciente
parezca estar totalmente restablecido, es necesario continuar con
terapia de apoyo hasta que supere el problema. Esto puede requerir
desde 5 hasta 10 años.
¿Qué
puede hacerse para prevenir los trastornos de alimentación?
Yo recomendaría mucha comunicación en el seno familiar,
quizá no es posible prevenir los problemas familiares, pero
sí darles tratamiento adecuado, sin causar daño. Aún
así hay personas más sensibles que otras o con una menor
fortaleza para afrontarlos y aquí sólo queda detectar
en una etapa temprana los trastornos y abordarlos a tiempo.
Intermedio
entre bulimia y anorexia
En ocasiones algunos pacientes presentan primero problemas de anorexia,
no comen casi nada y de repente les da por comer mucho y como empiezan
a engordar se purgan y vomitan, es decir se convierte en un problema
de bulimia. Pero llega el momento en que se dan cuentan de que si
continúan vomitando y purgándose pueden llegar a lastimarse,
por lo que optan por volver a dejar de comer, es decir, vuelven a
presentar anorexia.
Cabe mencionar que en algunas familias hay un antecedente de estos
problemas en la mamá y posteriormente en la hija, esto es más
frecuente de lo que uno pensaría.
Bulimia
pura
Un síntoma común en un caso de bulimia pura es que la
niña come mucho, a diferencia de la anorexia nerviosa. Se sienta
a la mesa y come igual o más que los hermanos y después
se desaparece y se induce vómito. Esto lo hace 4 o 5 veces
al día.
Nosotros hemos tenido pacientes que de tanto provocarse el vómito,
llegan a rasgarse el esófago y vomitar sangre, aunque este
es un caso extremo. El esófago es el tubo por donde pasa el
alimento, pero no para llevar a cabo la digestión, por lo que
el vómito frecuente y los ácidos que contiene producen
una inflamación conocida como esofagitis.
Además llegan a producirse lesiones en el esmalte de los dientes, eso es muy característico por lo que los médicos deben de acostumbrarse a revisar la boca de sus pacientes.
Para inducirse el vómito generalmente se introducen el dedo por la boca para irritar la garganta y producirse el vómito. Llegan a lastimarse los nudillos y las puntas de los dedos a veces se ven con lesiones inducidas por el ácido.
Logran ser tan expertos en inducirse el vómito
que lo hacen en cuestión de segundos y de esta manera evitan
que los sorprendan.
Además se purgan; llegan a tomarse una botella de laxante y
en una noche van de 15 a 20 veces al baño.
Paulatinamente el vómito y la diarrea va provocando el deterioro
de la salud, ya que a través de él se pierden minerales
como el potasio, y una serie de componentes necesarios para que el
organismo funcione adecuadamente.
Causas
de Bulimia
Son similares a las de la anorexia, es decir, familias disfuncionales
o conflictos familiares que afectan a los hijos. Si este no es el
caso puede tratarse de un problema de autoestima. También las
críticas de la apariencia física por parte de la familia
y amigos puede ser un detonante.
La razón por la que una paciente presenta bulimia en lugar
de anorexia la desconozco, auque la influencia de las amigas en factor
importante, ya que se aconsejan unas a otras fórmulas para
bajar de peso, sin tomar en cuenta los riesgos que esto conlleva.
Consecuencias
físicas
Como le comentaba inducir el vómito con frecuencia provoca
inflamación e irritación en el esófago, incluso
puede al cicatrizar producir estrechez del esófago; puede dar
esofagitis y sangrado. También reduce los niveles de potasio
y el corazón puede presentar arritmia. Ya en casos graves esto
puede llegar a provocar la muerte del paciente.
Tratamiento
El tratamiento es de grupo de apoyo, conocer la dinámica familiar
es difícil, modificarla lo es aún más, pero es
necesario. Por esta razón el tratamiento incluye a los padres
y aunque en ocasiones hay confrontación, se busca lograr un
ambiente más favorable hacia el hijo o hija.
Igual que en la anorexia, para la bulimia, hay que controlarla y prevenirla.
La mejor prevención es que los padres detecten tempranamente
cuál es el problema para que puedan acudir a un grupo interdisciplinario
que incluya médicos internistas, endocrinólogos o gastroenterólogos
que conozcan el padecimiento para que confirmen si se trata de anorexia,
o de bulimia y que sea tratado el paciente por el grupo especializado
en este tipo de trastornos.