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Helmintos
Ascariasis
Agente
causal
Ascaris lumbricoides
Distribución
geográfica
Cosmopolita. Es más frecuente en clima tropical, subtropical y templado.
Su prevalencia se debe fundamentalmente a la contaminación fecal
del suelo y a la capacidad de supervivencia de los huevos.
Fases de desarrollo
del parásito
Adulto. Ascaris es el nemátodo de mayor tamaño
que parasita al hombre; es un helminto dioico (sexos separados). El adulto
es de color rosado o blanco nacarado. El macho mide de 15 a 31 cm de longitud
por 2 a 4 mm de diámetro; su extremo posterior está incurvado
hacia la parte ventral. La hembra tienen una longitud que varía de
20 a 35 cm; en ocasiones mide más de 49 cm con un diámetro
de 3 a 6 mm. Su porción posterior termina en forma recta.
Huevo fertilizado. Es ancho y ovoide, mide 75 micras de longitud por 50 micras en su diámetro menor, con una capa gruesa y transparente constituída por una membrana vitelina interna lipoide, una capa media trasparente y gruesa, una capa externa, albuminoide, mamelonada generalmente de color café dorado.
No fertilizado. Es alargado, mide 90 micras de longitud, tiene una capa media delgada y a menudo una capa externa albuminoide, mamelonada escasa o inexistente.
Mecanismo de
infección
El hombre adquiere la ascariasis al ingerir los huevos larvados del parásito
junto con alimentos contaminados, manos sucias, fómites, etc.
Localización
definitiva en el huésped
Los adultos de Ascaris lumbricoides se localizan en el intestino
delgado, aunque algunas veces puede haber migraciones erráticas de
parásitos adultos a lugares como el hígado, peritoneo, riñones,
etc.
Manifestaciones
clínicas
La mayoría de personas infectadas por Ascaris no manifiestan
sintomatología o ésta es leve, pero en los casos de ascariasis
masiva se puede presentar un cuadro clínico severo. De acuerdo con
el ciclo biológico, las manifestaciones clínicas son de varios
tipos. Las respiratorias consisten en tos, expectoración y fiebre.
Cuando la infección es intensa, el enfermo presenta un cuadro agudo
con fiebre, tos espasmódica, expectoración abundante ocasionalmente
hemoptísica, estertores bronquiales y signos de condensación
pulmonar. A este cuadro se le conoce como síndrome de Löffler,
en el que además existe eosinofilia.
Los intestinales comprenden dolor abdominal difuso, diarrea, meteorismo, náusea, vómito. En infecciones graves puede presentarse signología de suboclusión u oclusión intestinal.
Ocasionalmente, existe migración errática a vías biliares y hay dolor agudo en la zona hepática, ictericia, fiebre y vómito. Si es al hígado se presentan fiebre, dolor en hipocondrio derecho malestar general. También pueden estar afectadas el apéndice (apendicitis) y el páncreas (pancreatitis).
Materiales para
estudio
Materia fecal, exudado bronquial.
Exámenes
de laboratorio
Microscopio en fresco y centrifugación-flotación (Faust) para
buscar huevos; estos son cualitativos. Si se requiere investigar la magnitud
de la parasitosis entonces se practican exámenes cuantitativos como
Stoll, Ferreira, Kato-Katz o Kato-Miura.
Cuando salen espontáneamente, se puede realizar estudio macroscópico de ejemplares adultos. También se puede hacer estudio microscópico de exudado bronquial para buscar larvas en tránsito.
Tratamiento
Piperazina. 100 mg/kg/día/2 días (máximo 2
g al día)
Pirantel. 750 mg/día/ 1 día.
Mebendazol. 100 mg/12 h/1 día
Albendazol. 400 mg/1 día.