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Oncología
En esta página se pretenden resumir los conocimientos actuales en relación al cáncer, que pueden ser de utilidad para el médico no oncólogo. Por ello, no se incluyen temas concretos sobre un tumor particular y sólo se mencionan los aspectos que pueden ser importantes para sospechar o establecer un diagnóstico de cáncer, el apoyo que el médico familiar debe procurar para el paciente y para su familia, el auxilio que puede proveer para el control de determinados síntomas, sean estos producidos por la enfermedad o por el tratamiento. Por último, pero no menos importante, la ayuda que se debe brindar al paciente cuando entra en fase terminal.
Epidemiología
A manera de introducción, se mencionan algunos de los datos más
importantes en relación a lo que significa el problema del cáncer
en México.
Para el periodo 1970-81, el cáncer pasó a ocupar el quinto
lugar como causa de muerte en México (cuadro No. 1),
Cuadro
1. Compararación de las principales causas de muerte en México durante 1970 y 1981* *González Caamaño A. Salud Pública Méx 1986; 28:1. |
||||||||
1970
|
1981 |
|||||||
Causas |
No.
de orden |
Defunciones |
Tasa |
(%) |
No.
de orden |
Defunciones |
Tasa |
(%) |
Influenza
y neumonías |
1 |
83,676 |
170.8 |
17.2 |
3 |
33,919 |
47.1 |
8 |
enteritis
y otras enf. |
2 |
69,410 |
141.7 |
14.3 |
4 |
32.392 |
45 |
7.6 |
Acc.
envenenamientos y violencias |
3 |
34,784 |
71.0 |
7.2 |
1 |
69,566 |
96.6 |
16.3 |
Enf.
del corazón |
4 |
33,488 |
68.3 |
6.9 |
2 |
51,772 |
70.5 |
12.2
|
Causas
de morbilidad y mort-perinatales |
5 |
25,222 |
51.5 |
5.2 |
6 |
26,310 |
36.5 |
6.2 |
Tumores
malignos por 100 mil habitantes |
6 |
18,415 |
37.6 |
3.8 |
5 |
28,000 |
38.9 |
6.6
|
con una tasa de
38.9 por 100,000 habitantes. Para 1983, los datos de la Secretaría
de Programación y Presupuesto de México (no publicados) informan
que en 1983, murieron 30,648 personas por cáncer lo que significa
2,648 más que en 1981 (cuadro 2).
Cuadro
2. Mortalidad por cáncer en 1983. ** ** Dra. Teresa Cisneros Datos no publicados de la S.P.P. 1984. |
|
| TOTAL de defunciones informado | 30648 |
| Órganos digestivos y peritoneo | 30.9% |
| Órganos genitourinarios | 22.6% |
| Órganos intratorácicos | 13.9 % |
| Sitios no específicados | 13.2% |
| Tejido linfático y órganos hematopoyéticos | 10.3% |
| Huesos, tejido conjuntivo, piel y mama | 7.1% |
Esto permite afirmar
que este grupo de enfermedades está produciendo más víctimas
año con año, lo que es de explicarse puesto que la esperanza
de vida para el mexicano ha aumentado a 69 años y para el grupo socioeconómico
alto, probablemente sea comparable con el de países más desarrollados,
en donde esa edad es de 75 a 80 años. Por otra parte, y como consecuencia
de nuestro desarrollo, se vive en la actualidad en un medio más contaminado
y más expuesto a agentes cancerígenos. Es un hecho bien demostrado,
que la civilización y la organización de grandes ciudades
reduce la supervivencia de sus pobladores y que sólo el avance de
la medicina y la aplicación de las medidas sanitarias adecuadas,
pudiera recuperar la esperanza de vida de la población.
En relación con las localizaciones más frecuentes de los cánceres
que produjeron el mayor número de decesos en 1983, véase el
cuadro número 2.
En este cuadro se siguió la clasificación de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud.
La relación por órganos afectados consigna pulmón, estómago y cérvix uterino como las localizaciones de mayor frecuencia (cuadro 3).
Cuadro
3. Mortalidad por cáncer 1983** para las ocho causas principales ** Cisneros T. Secretaría de Programación y Presupuesto. 1984. |
|
| Total de defunciones informado | 30648 |
| 1 Pulmón | 3592 (12%) |
| 2 Estómago | 3362 (11%) |
| 3 Cérvix | 3038 (10%) |
| 4 Mama | 1400 (4%) |
| 5 Próstata | 1390 (4%) |
| 6 Cuerpo uterino | 890 (3%) |
| 7 Páncreas | 527 (2%) |
| 8 Leucemias | 509 (2%) |
Este cuadro tiene importancia capital pues está señalando de que el cáncer del pulmón es el que más defunciones produce en México y es debido a la relación que existe con el hábito del tabaco, así como la exposición a otros cancerígenos. Es evidente que el médico puede desempeñar un papel primordial para la disminución de esta enfermedad en nuestro medio, al participar con las sociedades de padres de familia, con las autoridades de educación y con los medios de comunicación a su alcance, informando acerca del daño que puede producir el quedar expuesto a estos agentes cancerígenos y evitar por ejemplo que, por lo menos en público se permita fumar.
Otro dato de interés es en relación al cáncer gástrico que ocupa el segundo lugar como causa de muerte. Estudios epidemiológicos llevados a cabo en México en el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán (J.J. Villalobos y col, 1979) demuestran que éste es más frecuente entre la población más desprotegida.
Si se contrasta este dato con el de la población de los E.U.A. en donde de 1930 a la fecha se observa una reducción constante en la frecuencia de este tipo de cáncer, resulta sugestivo que existan factores dietéticos que determinan la mayor ocurrencia del cáncer gástrico en la población mexicana más pobre. También en estas personas hipoalimentadas los mecanismos de defensa están disminuidos, por lo que es probable que la infección por Helicobacter pylori se haga presente y esto constituye un factor de riesgo para el desarrollo del cáncer gástrico. Por estos dos factores dietético e infeccioso destaca la importancia de pugnar por una mayor producción de alimento y por la ampliación de los trabajos remunerados con justicia, para que el mexicano tenga acceso a una dieta más adecuada.
La buena noticia la constituye el hecho de que el cáncer de cérvix, que antes ocupaba el primer lugar como causa de muerte, ahora ocupa el tercero. Es evidente que este hecho se debe a que a través de la campaña de detección oportuna del cáncer, que organizó Horacio Zalce hace 25 años, actualmente se diagnostica esta enfermedad en etapas más tempranas. De acuerdo con Rendón y Díaz Perches en 1983, 58.3% de los diagnósticos por etapa clínica correspondieron a estadios II a IV y 18.8% a estadios 0. Esto contrasta con lo publicado por Montaño en 1970, en donde los estadios II a IV comprendían el mayor porcentaje y el estadio 0 la minoría. Es de recordarse que mientras más temprana es la etapa clínica al momento del tratamiento, este es más eficaz. Por último, se presenta en el cuadro 4 la mortalidad por cáncer de acuerdo al sexo utilizando la misma fuente de información.
En relación a este cuadro, hay dos datos importantes: el primero, que en la mujer el cáncer del cuello uterino es el que más decesos produce y que el cáncer de pulmón ocupa el cuarto lugar como la causa de muerte en la mujer y primero en los varones, lo que probablemente está en relación con el hábito tabáquico.
Cuadro
4. Mortalidad por cáncer de acuerdo al sexo para las entidades más frecuentes (1983) Cisneros T. Secreataría Programación y Presupuesto. 1984 |
|||
| TOTAL de defunciones informado | 30648 |
||
MUJERES |
HOMBRES |
||
| 1 Cuello uterino | 3038 | 1 Pulmón | 2443 |
| 2 Estómago | 1590 | 2 Estómago | 1772 |
| 3 Mama | 1400 | 3 Próstata | 1390 |
| 4 Pulmón | 1149 | 4 Páncreas | 527 |
| 5 Cuerpo uterino | 839 | 5 Leucemias | 509 |
Se debe recordar lo que James Ewing mencionó en 1913: " la mortalidad por cáncer disminuirá cuando conozcamos mejor los agentes cancerígenos y éstos sean eliminados, cuando se logren diagnósticos más oportunos, cuando se conozca con mayor exactitud la extensión de la enfermedad y cuando se apliquen los tratamientos más adecuados". Todo esto sigue siendo cierto en la actualidad.
Hasta este momento, se han mencionado únicamente las cifras correspondientes a mortalidad y esto se debe a que en nuestro medio no se conocen los datos en relación a la frecuencia con la que se presentan las enfermedades. Sin embargo, en relación al cáncer, Eduardo Barroso logró instalar un Registro Nacional del Cáncer que, aunque no tuvo cobertura nacional, sí constituyó un buen muestreo de las instituciones más representativas en el Distrito Federal incluyendo los hospitales de la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, Ejército y la Armada, así como algunos hospitales privados. Las principales localizaciones para el periodo 1983-84, por sexo, se presentan en la fig. 1.
Fig.
1
Principales localizaciones del cáncer por sexo (adultos) 1983-1984 |
|||||
20,000
Casos |
![]() |
![]() |
10,827
Casos |
||
| Cérvix | 35% | 14% | Leucemias y linfomas | ||
| Mama | 18% | 13% | Próstata | ||
| Leucemias y linfomas | 5% | 6% | Pulmón | ||
| Útero | 4% | 7% | Estómago | ||
| Ovario | 4% | 7% | Vejiga | ||
| Tiroides | 3% | 5% | Testículo | ||
| Estómago | 3% | 4% | Laringe | ||
| Pulmón | 2% | 4% | Tejido conjuntivo | ||
| Tejido conjuntivo | 2% | 3% | Boca | ||
| Vesícula y vías biliares | 2% | 3% | Encéfalo | ||
Mejorando la alimentación
y atacando la infección por Helicobater pylori, es posible reducir
la frecuencia y con ello, la mortalidad por cáncer gástrico.
Cabe mencionar que en la mujer, el cáncer del cérvix ocupa
nuevamente el primer lugar y el cáncer del pulmón tiene una
frecuencia mucho más baja, lo que habla quizá de la mayor
curabilidad del primero y de la mayor agresividad del segundo.
Se ha mencionado que hay más de 100 enfermedades que pueden englobarse
con el nombre de cáncer. Cada una necesita ser individualizada en
la estrategia a seguir para su control y tiene diferentes posibilidades
para su prevención, cernimiento y diagnóstico oportunos; los
métodos de diagnóstico son distintos, como son diferentes
los patrones de diseminación, posibilidades de curación, necesidades
de rehabilitación,etc.
El tratamiento del cáncer debe visualizarse como la utilización de todos los recursos disponibles para reducir el impacto en la población.
Dentro de estos recursos, cada quien tiene su lugar pues se requiere del médico no oncólogo que participe no solamente en el mejor estudio y diagnóstico oportuno de la enfermedad, sino en la sociedad misma, luchando por reducir la exposición a factores cancerígenos (los más comunes se presentan en el cuadro número 5), proporcionar medidas de apoyo al paciente que permita una mejor tolerancia al tratamiento, aliviar los síntomas que pueden producir tanto la enfermedad como el tratamiento y la buena atención del paciente en fase terminal. Es necesario señalar que los alcances de cada uno de los procedimientos terapéuticos en uso son mejor conocidos por los médicos oncólogos, quienes además están enterados de la investigación que se está realizando y están en condiciones de recomendar el mejor tratamiento disponible.
Todo ello conduce a
aseverar que el primer tratamiento que se haga es el que mayores probabilidades
ofrece para curar a un paciente y por ello es necesario que esta decisión
sea tomada por el especialista o por el grupo de especialistas; todo médico
debe saber cuál es el centro oncológico más cercano
al cual referir su paciente. Es importante señalar que, aunque en
nuestro medio la investigación en relación al cáncer
es mínima, la información que posee el personal de esos centros
especializados es suficiente en la mayor parte de las veces para decidir
acerca del mejor tratamiento al que debe someterse cada caso en particular.