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CIRUGIA BILIAR LAPAROSCOPICA. EL APRENDIZAJE DE LOS CIRUJANOS.
Dres. Jorge
Lorenzo Corbelle * y Jorge Luis Corbelle (h)**
El aprendizaje de la cirugía biliar laparoscópica se relaciona
estrechamente con los principios de la práctica quirúrgica,
los cuales comprenden: 1- el conocimiento de la anatomía y de la
fisiología, 2- una experiencia previa clínicoquirúrgica,
y 3- un conjunto de destrezas técnicas tradicionales, que deben asociarse
a un real entrenamiento laparoscópico en un centro quirúrgico
de prestigio.
Los cirujanos con experiencia en la cirugía general y particularmente
en la biliar , han estudiado una nueva formación quirúrgica,
una técnica en la cual han aprendido una nueva coordinación
psicomotriz y una nueva forma de sensación táctil.
La cirugía biliar laparoscópica es un método excelente,
si se practica convenientemente.
La cirugía laparoscópica posee técnicas diferentes
a las otorgadas con el entrenamiento de la cirugía general; este
perfeccionamiento adicional obligatorio excluye a quienes no practican la
cirugía general convencional.
En nuestro país el número de pacientes afectados por una litiasis
vesicular, es importante; la colecistectomía laparoscópica
ha incrementado el número de operados desde su advenimiento ( Octubre
1990 - Buenos Aires ); quienes rechazaban una laparotomía, se someten
actualmente en mayor número a este gesto , "minimamente invasivo".
¿Cuál es el problema actual con esta nueva técnica
? El aumento de la incidencia de las lesiones quirúrgicas de las
vías biliares.
El entrenamiento de nuestro equipo quirúrgico comenzó en marzo
de 1990 junto a un ginecólogo que practicaba eficientemente la cirugía
laparoscópica de su especialidad. Aprendimos a punzar el abdomen,
la práctica del neumoperitoneo, la introducción de los trócares,
el manejo de un nuevo instrumental.
Posteriormente en setiembre de 1990 comienza el entrenamiento con el Prof.
Dr. F. Dubois en el Hôpital Universitaire y en la Clinique de Choissy
(Paris - Francia) . En Octubre practicamos la primer colecistectomía
laparoscópica con éxito.
En viajes sucesivos durante el año 1991 continúa la capacitación
de nuestro equipo quirúrgico junto al Prof. F. Dubois. Tuvimos la
oportunidad de concurrir en Agosto de 1991 al 34th World Congress of Surgery
(Estocolmo - Suecia) donde fueron expuestas las siguientes cifras:
CIRUGIA LAPAROSCOPICA BILIAR
Europa U.S.A.
-Centros de cirugía
laparoscópica 7 10
-Cirujanos 20 59
-Operados 1236 1518
Desde Octubre de 1990
a Septiembre de 1991 habíamos practicado 117 colecistectomías
laparoscópicas; experiencia relatada en la Sociedad Argentina de
Gastroenterología2
Nuestra preocupación con respecto a esta nueva técnica se
relacionó con el conocimiento de lesiones quirúrgicas de las
vías biliares producidas por colecistectomías laparoscópicas
y el alto número de conversiones que se exponían en algunas
casuísticas relacionadas con una falta de entrenamiento adecuado,
y la gran cantidad de aparatos e instrumental vendidos en nuestro país.
Se publicitaban cursos en U.S.A. de un entrenamiento de 2 días con
la proyección de videos y un aprendizaje en las cajas de simulación
y en animales... Llega la publicidad sorprendente mediante avisos, anuncios,
donde ofrecen un curso con un plan de estudios corto , y un agregado: "si
Ud. no tiene éxito al practicar su primera colecistectomía
laparoscópica, Don’t worry! Money back is guaranteed !
No creemos necesario la cirugía experimental, aunque ella desarrolla
la coordinación psicomotriz y una profunda percepción del
instrumental laparoscópico en los tejidos animales vivos. Este único
entrenamiento en cajas de simulación, videos y en animales de experimentación
constituye un aprendizaje limitado.
En nuestra opinión los cirujanos generales pueden iniciar su aprendizaje
con: 1- un aporte didáctico-bibliográfico, 2- la familiarización
con el instrumental, por ejemplo a través de caja de simulación,
3- el perfeccionamiento con un cirujano gastrointestinal entrenado en cirugía
laparoscópica , quien transmitirá su experiencia explicando
sus conocimientos clínicoquirúrgicos, 4- ingresando al equipo
quirúrgico como segundo ayudante, luego como asistente principal
y finalmente como cirujano adquiriendo experiencia en casos seleccionados,
5- el progreso quirúrgico le otorgará una capacitación
que le permitirá acceder a los casos difíciles; recordando
que también serán permanentes las necesidades - aprendidas
con anterioridad - de los procedimientos abiertos y las conversiones secundarias
ante hallazgos laparoscópicos inesperados, o por las injurias intraoperatorias.
Desafortunadamente comprobamos los resultados de un pobre aprendizaje. La
duda existe sobre un porcentaje de lesiones quirúrgicas de las vías
biliares, incrementado varias veces en los últimos 5 años,
con la práctica de la cirugía laparoscópica.
En el estado de New York (USA) existe un sistema de información a
propósito de incidentes que puedan provocar la muerte o alteraciones
en las funciones corporales del paciente. En 1992, Bernard y Hartman1 señalan
que el INCIDENT REPORTING SYSTEM detectó 5 injurias biliares en 4000
colecistectomías abiertas, convencionales, practicadas en un período
de 6 meses, cuya incidencia fue de 0,125%; 3 de las injurias eran mayores,
equivalente a una incidencia de 0,075%. Esta información debe ser
considerada como una buena estimación en lo que respecta a las lesiones
quirúrgicas de la vía biliar durante las colecistectomías
abiertas. En otra evaluación realizada en New York en 8000 colecistectomías
laparoscópicas practicadas en un período de 6 meses en 1992,
se detectaron 45 injurias biliares con una incidencia del 0.55%; 32 eran
lesiones mayores.
Orlando y col.4 señalan en más de 4000 colecistectomías
laparoscópicas practicadas en Connecticut durante un período
de 15 meses una incidencia de injurias biliares mayores del 0,32%.
Comparando estas dos series de colecistectomías laparoscópicas,
las injurias biliares deben estimarse en un porcentaje de 2,5 a 4 veces
más elevado que en las colecistectomías convencionales y hasta
de 10 veces si se consideran específicamente las lesiones de tipo
mayor.
En U.S.A. Pitt y col. (1994)5 y Gadacz (1993)3 señalan un problema
potencial: el incremento de los procedimientos laparoscópicos conducirá
inexorablemente a una disminución de las operaciones biliares abiertas
en el aprendizaje de los residentes, relacionándose también
con complicaciones.
Gadacz3 comprueba que alrededor del 96% de las colecistectomías,
en instituciones seleccionadas, son ahora practicadas por técnica
laparoscópica; con este porcentaje los cirujanos residentes practicarán
un promedio de sólo 3 colecistectomías abiertas en 5 años
de residencia.
Pitt y col.5 señalan que si estas tendencias persisten el promedio
de colecistectomías abiertas de un residente será de 22 durante
su residencia (Baltimore-Maryland).
En el futuro estas camadas de residentes habrán crecido con la colecistectomía
laparoscópica, pero estos cirujanos deberán practicar colecistectomías
abiertas de urgencia , difíciles, por un empiema o una gangrena vesicular;
con una colangitis aguda grave, y tendrán muy poca experiencia en
los procedimientos quirúrgicos abiertos.
Por el momento, entre nosotros, los cirujanos más jóvenes
iniciados en la cirugía laparoscópica tienen una práctica
y experiencia mayor en las colecistectomías abiertas, incluso en
la urgencia y en los procedimientos y técnicas convencionales sobre
la vía biliar principal. Ello se relaciona con un alto porcentaje
de pacientes con una litiasis vesicular que no pueden acceder a un gesto
quirúrgico laparoscópico ya sea por factores económicos,
porque los hospitales carecen del instrumental especializado o bien por
lo avanzado de su patología biliar estrechamente relacionada con
factores socioeconómicos y culturales.
En el futuro debemos evitar una generación de cirujanos entrenados
en las técnicas laparoscópicas sin experiencia en la cirugía
convencional.
Bibliografía
1- Bernard H.R. and Hartman T.W.- Complications after Laparoscopic
Cholecystectomy. The American Journal of Surgery 165: 533-535, 1993.
2- Corbelle J.L.(h), Amor H.H., Mautisi D., Misenta E., Chirio F. y Corbelle
J.L.- Colecistectomía Laparoscópica . Archivos Argentinos
de Enfermedades del Aparato Digestivo 7: 28-48, 1993 - Premio "Dr.
C. Bonorino Udaondo" -1991- Sociedad Argentina de Gastroenterología.
3- Gadacz T.R.- U.S. Experience with Laparoscopic Cholecystectomy. The American
Journal of Surgery 165: 450-454, 1993.
4- Orlando III R., Russell J.C., Lynch J. and Mattie A.- Lararoscopic Cholecystectomy.
Archives of Surgery 128: 494-499, 1993.
5- Pitt H.A.- Is there a Dilemma in Adequately Training Surgeons in both
Open and Laparoscopic Biliary Surgery? Surgical Clinics of North America
74: 923-929, 1994.